No basta con vender: el reto financiero de las pequeñas empresas que ejecutan proyectos
Una empresa puede tener contratos, clientes y facturación y, aun así, no saber con precisión cuánto gana, cuándo tendrá caja o qué proyecto realmente está generando valor.
El problema no siempre es vender
En muchas pequeñas empresas, especialmente aquellas que ejecutan proyectos, el crecimiento comercial suele llegar antes que la estructura financiera. La empresa consigue contratos, factura, compra materiales, contrata personal y empieza nuevos proyectos, pero la gerencia puede no tener una respuesta clara a preguntas fundamentales: ¿cuánto estamos ganando realmente?, ¿cuánto dinero tendremos disponible el próximo mes?, ¿qué proyecto es rentable?, ¿cuánto nos falta por cobrar? y ¿podemos asumir un nuevo contrato sin poner en riesgo la caja?
Rentabilidad y liquidez no son lo mismo
Uno de los principales aprendizajes del trabajo de investigación desarrollado alrededor de pequeñas empresas de servicios de telecomunicaciones es que una empresa puede mostrar actividad e incluso rentabilidad y, al mismo tiempo, enfrentar dificultades de liquidez. El problema aparece cuando las decisiones se toman mirando solamente lo que ya ocurrió y no lo que probablemente ocurrirá con el efectivo.
El flujo de caja como herramienta de anticipación
Un flujo de caja proyectado permite ordenar las entradas y salidas de dinero, relacionarlas con las fechas de facturación y pago y anticipar momentos de déficit o exceso de liquidez. Para una empresa que ejecuta proyectos, esto es especialmente importante porque los costos suelen aparecer antes de que llegue el cobro.
Del presupuesto a la ejecución real
La investigación también puso el foco en la necesidad de conectar el presupuesto con la ejecución. No basta con construir un presupuesto inicial: hay que comparar periódicamente lo proyectado con lo que realmente está ocurriendo, identificar desviaciones y entender su efecto sobre el margen y el flujo de caja.
Una oportunidad para las pequeñas empresas
El trabajo de investigación que dio origen a un prototipo de herramienta para construcción y seguimiento de flujos de caja plantea una idea sencilla pero poderosa: las herramientas financieras para pequeñas empresas deben ser prácticas, intuitivas y conectadas con la operación. En el caso de empresas de telecomunicaciones y proyectos técnicos, esto significa relacionar costos, hitos, avances, facturación y caja en una misma lógica de seguimiento.
¿Qué puede hacer una empresa desde hoy?
El primer paso es dejar de mirar las finanzas únicamente como un registro histórico. La empresa necesita un presupuesto, un flujo de caja proyectado, indicadores básicos, seguimiento de costos y una revisión periódica de la rentabilidad. A partir de ahí puede pasar de reaccionar ante los problemas a anticiparlos.
La visión de Kriterium+
Esta experiencia de investigación conecta directamente con la propuesta de Kriterium+: ayudar a las empresas a ver, entender, decidir y anticipar. Nuestro trabajo no consiste en reemplazar la contabilidad, sino en tomar la información disponible y convertirla en herramientas para la gestión. Porque saber cuánto se vendió es importante; saber cuánto quedó, cuándo estará disponible el dinero y qué decisión tomar después es todavía más importante.
Si su empresa está creciendo, ejecuta proyectos o simplemente necesita mayor claridad sobre sus finanzas, el primer paso no tiene que ser contratar un gran equipo financiero. Puede comenzar por entender qué está pasando hoy, ordenar la información y construir una ruta de control y proyección.
¿Tu empresa necesita más claridad financiera?
Transformemos la información financiera de tu negocio en decisiones estratégicas que impulsen su crecimiento.
AGENDAR DIAGNÓSTICO →
